
Supercopa en Arabia: Real Madrid y Atlético reeditan un derbi cargado de cuentas pendientes
El fútbol español vuelve a mirar hacia Arabia Saudita con un duelo que acapara la atención mundial: Real Madrid vs Atlético de Madrid se enfrentan en Jeddah por las semifinales de la Supercopa de España 2025‑26, un derbi que llega cargado de historia reciente, tensión deportiva y muchas cuentas pendientes para ambos equipos.[1][3][4]
El partido se disputa en el Alinma Bank Stadium, dentro del complejo King Abdullah Sports City de Jeddah, escenario ya habitual del formato final four de la Supercopa. Atlético y Real Madrid buscan el boleto a la final, donde espera el vigente campeón, el Barcelona, que goleó a Athletic Club en la otra semifinal.[2][3][4]
Para el público mexicano, el choque se presenta como uno de los grandes platos fuertes del fútbol europeo en esta parte de la temporada: se trata del primer título oficial en juego de 2025‑26 para los dos gigantes madrileños y uno de los clásicos con mayor carga competitiva del calendario.[3][4]
Real Madrid llega como subcampeón de LaLiga y de la Copa del Rey de la temporada pasada, condición que le dio el billete a esta Supercopa.[4] El equipo dirigido por Xabi Alonso encadena una racha positiva de cuatro victorias consecutivas en partidos oficiales (ante Alavés, Talavera, Sevilla y Betis), con un balance de 12 goles a favor, lo que refuerza la sensación de crecimiento del proyecto en el banquillo y en el vestuario.[4]
Alonso ha puesto el foco en el aspecto mental de un partido que, por historia reciente, suele ser extremadamente parejo. “Debemos estar bien preparados mentalmente y cuidar los detalles”, recalcó el técnico en la previa, subrayando que se trata del primer paso hacia un posible 14.º título de Supercopa para los blancos.[4]
En el vestuario, Jude Bellingham se ha erigido como una de las voces fuertes del plantel. El mediapunta inglés, incluido en la convocatoria para el partido, destacó la importancia del duelo y quiso cerrar filas en torno al grupo, desmintiendo versiones sobre tensiones internas. Bellingham calificó como “fabricados o exagerados” los rumores de problemas en el vestuario y aseguró que el plantel está “100%” detrás de Xabi Alonso y que su compañero Vinícius Júnior se mantiene “tan positivo como siempre”.[2][4]
Enfrente estará un Atlético de Madrid que llega con el impulso moral de haber firmado la última gran goleada del derbi: un 5‑2 en el Metropolitano en septiembre, considerado la peor derrota liguera del Real Madrid ante su vecino en 75 años.[3] Ese partido marcó la narrativa del inicio de temporada y reforzó la idea de que el equipo de Diego “Cholo” Simeone sigue siendo uno de los rivales más incómodos para los blancos.
Atlético participa en esta Supercopa como tercer clasificado de LaLiga en la campaña anterior y busca sumar su tercer título en el torneo, después de haberlo ganado en dos ocasiones.[4] Aunque su trayectoria reciente en la competición es más discreta que la de su rival, Simeone ha convertido los partidos a partido único en terreno fértil para su estilo, basado en la intensidad, el orden defensivo y la explotación de los espacios a la contra.
El historial reciente en derbis añade aún más picante: en los últimos cinco encuentros oficiales entre ambos clubes se registran dos victorias del Atlético, una del Real Madrid y dos empates.[2] Más allá de los marcadores, esa serie confirma la línea de máxima igualdad que se ha instalado en la rivalidad en los últimos años.
En el contexto específico de la Supercopa de España, será el quinto enfrentamiento entre ambos en la historia del torneo.[4] El balance favorece ligeramente al Real Madrid, con dos triunfos, un empate y una derrota. Entre esos antecedentes destacan dos capítulos recientes: la final de 2019‑20, cuando los blancos levantaron el trofeo en una tanda de penaltis frenética, y la semifinal de 2023‑24, resuelta en la prórroga con un espectacular 5‑3 a favor del Real Madrid.[4]
Esta vez, el formato repite: duelo a partido único en campo neutral y definición inmediata. El ganador avanzará a la final para enfrentarse al Barcelona, mientras que el perdedor tendrá que reacomodar el calendario pensando en el regreso a España para la Copa del Rey y LaLiga.[2][3]
Según las proyecciones más recientes de medios especializados, el Atlético de Madrid podría apostar por un 4‑4‑2 con Jan Oblak bajo palos; una defensa formada por Marcos Llorente, Marc Pubill, David Hancko y Matteo Ruggeri; un medio campo con Giuliano Simeone, Conor Gallagher, Koke y Álex Baena; y una dupla ofensiva compuesta por Alexander Sørloth y Julián Álvarez.[1] La mezcla de futbolistas de trabajo, llegada desde segunda línea y remate convierte al Atlético en un equipo peligroso tanto en posicional como al contragolpe.
Por su parte, el Real Madrid se perfila con un 4‑2‑3‑1 donde Thibaut Courtois regresaría a la titularidad en la portería; línea defensiva para Federico Valverde, Raúl Asencio, Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras; doble pivote con Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni; línea de tres creativa con Rodrygo, Jude Bellingham y Vinícius Júnior; y como referencia ofensiva el joven Gonzalo García.[1] Se trata de una configuración que mezcla experiencia y juventud, con un centro del campo de enorme despliegue físico y calidad técnica.
Un factor clave es la ausencia de Kylian Mbappé, una de las grandes estrellas del proyecto blanco, que no estará disponible para esta semifinal según reportes especializados.[6] La baja obliga a Alonso a redistribuir protagonismos en ataque, potenciando aún más la influencia de Bellingham, Vinícius y Rodrygo en los últimos metros.
Estadísticas recientes subrayan la relevancia del arranque de partido: Real Madrid ha marcado el primer gol en seis de sus últimos ocho encuentros de Supercopa, un patrón que le ha permitido gestionar los ritmos con mayor comodidad.[5] Atlético, por su parte, ha mostrado consistencia en la generación de ocasiones, con rachas de hasta diez disparos por partido en encuentros recientes.[5] En un formato sin margen de error, el detalle de quién golpea primero puede resultar determinante.
Para la afición mexicana, acostumbrada a consumir LaLiga y los grandes torneos europeos en horarios accesibles de tarde, este duelo en Arabia se presenta como una oportunidad de seguir en directo un partido con sabor a Champions: dos técnicos con identidades muy marcadas, planteles repletos de figuras globales y la tensión extra de un título inmediato en juego.
Más allá del resultado, el derbi servirá como termómetro del momento real de ambos proyectos: el de un Real Madrid que busca consolidar la mano de Xabi Alonso y gestionar la convivencia de sus estrellas jóvenes, y el de un Atlético que pretende confirmar que su goleada liguera no fue una excepción, sino un cambio de jerarquía en la capital. En Jeddah se juega mucho más que un pase a la final: se disputa, una vez más, el relato de quién manda hoy en Madrid.
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Fuentes:
www.fotmob.com
www.espn.com
www.si.com
www.realmadrid.com
www.flashscoreusa.com
www.managingmadrid.com
www.365scores.com
kalshi.com